El otoño es sinónimo de bosques con tonos anaranjados, chimeneas encendidas, olor a leña y castañas. Así podríamos empezar a definir una de nuestras estaciones favoritas para montar en moto y descubrir nuevos destinos que nos traigan experiencias y aventuras para recordar.

Como parte de la experiencia de nuestras rutas, que podéis consultar aquí, siempre os recomendamos un alojamiento motorfriendly de la selección ruralka para que descanséis y pongáis la guinda del pastel a una ruta perfecta.

En el otoño-invierno, lo que más nos apetece al llegar a un hotel es entrar en calor después del frío que pasamos en el camino sobre la moto. La sensación de hogar, el ambiente cálido nos relaja y es algo que apreciamos cada vez que visitamos un hotel.

Por todo esto queremos proponeros una selección de hoteles moteros con chimenea dentro de los muchos que podríamos sugeriros para vuestras rutas.

Mas el Mir, Ripoll (Girona)

Esta masía de 1366 tiene un encanto especial, partiendo de que sus propietarios entienden muy bien el mundo de la moto, puesto que son moteros, al llegar allí Eva hará que tu estancia sea única. El cuidado de hasta el más mínimo  detalle de tu habitación, con sus sábanas de hilo, antigüedades, flores secas, muebles traidos de todas partes del mundo.

Es sin duda un balcón abierto a la naturaleza, a la montaña, a la bruma de la mañana, a los colores bucólicos de la tarde, a la tranquilidad… y además tiene la localización ideal para disfrutar de rutas en moto por la zona. Sigue estas recomendaciones.

Hotel Mas El Mir

Casona Labrada, Lugo

Ubicada en una pequeña aldea gallega esta casa de alquiler completo te enamora a primera vista. Su estructura de vigas de madera, paredes de piedra y tejas negra componen tres casas sostenibles de gran belleza en la Reserva de la Biosfera Río EO, Oscos y Tierras de Burón, a escasos kilómetros de Taramundi.

Combina lo mejor de Asturias y Galicia donde la naturaleza es más pura y su gastronomía es deliciosa a partes iguales. Despertar con vistas sobre el Valle del Turia y Taramundi y terminar el día al calor de su bonita chimenea será un regalo para los sentidos. ¡Déjate llevar!

Casona Labrada

Hotel San Prudentzio, Getaria (Guipúzcoa)

Situado en la costa cantábrica se encuentra este hotel en el que el azul del mar que se ve desde tu habitación es el verdadero protagonista. Rodeado de viñedos, ubicado en la localidad medieval de Getaria, un pueblo marinero que no debes dejar de visitar durante tu estancia. Relájate con una copa de Txacolí a los pies de la chimenea.

Toma nota de esta ruta para que no tengas excusas para ir con tu moto.

Hotel San Prudentzio

La Trocha de Hoyorredondo, Hoyorredondo, (Ávila)

Encontrarás un auténtico refugio entre sus muros de piedra y techos de madera frente a las bajas temperaturas del otoño-invierno. Llegar de una ruta y degustar los sabores de su particular gastronomía tradicional al calor de la chimenea en su restaurante no puede ser más placentero.  Además, los productos típicos que ofrecen como la carne y la huerta son de gran calidad.¡No te lo pierdas!

Ponte en marcha con esta ruta de inspiración por El Valle del Tiétar y Gredos.

Hotel La Trocha de Hoyorredondo

La Casueña, Lanuza (Huesca)

El Pirineo Aragonés es una zona de influencia de los motoristas más aventureros. La naturaleza y las buenas carreteras que hay por la zona, unida a la fabulosa gastronomía son razones más que suficientes para visitar la región aragonesa.

Este bonito hotel motorfriendly se encuentra enclavado en el corazón del Valle de Tena, a orillas del pantano de Lanuza y a la sombra de Peña Foratata, un antiguo establo familiar rehabilitado que cuenta con habitaciones con vistas al lago y la montaña de Panticosa. ¡Entra en calor con su acogedora chimenea!

Todos estos alojamientos y muchos más te esperan en tus rutas con Ruralka Hoteles. ¡Déjanos en comentarios cuál nos recomendarías!