Descubre el arte paleolítico mejor conservado de Europa

El apogeo del arte paleolítico mejor conservado en Europa tiene lugar en nuestra apreciada cornisa cantábrica. Junto a la archiconocida Cueva de Altamira, hay catalogadas hasta unas  9.000 cuevas en su mayoría con pinturas murales, que evidencian la presencia del hombre primitivo en Cantabria hace al menos 150.000 años. La ruta que proponemos de este a oeste, nos lleva a través de los valles de Asón, Pas y Besaya descubriéndonos un sorprendente patrimonio.

Altamira fue nombrada patrimonio de la humanidad en 1985, conserva uno de los ciclos pictóricos más importantes de la Prehistoria y fue utilizada en varios periodos sumando 22.000 años de ocupación en el paleolítico. Pero nuestro interés por el arte rupestre podemos llevarlo más allá descubriendo muchas más manifestaciones.

Foto: Entrada a las Cuevas de Altamira

Foto: Bisontes de Altamira

En la Cueva del Castillo, en la Vega de Pas, encontraremos más de 240 representaciones en su mayoría alusivas a animales, o en la de las Monedas, con  hallazgos más próximos a nuestra era así como supuestas leyendas de tesoros escondidos.

A un paso entre el mar y la montaña, en pleno corazón del valle de Aras, el hotel La Casona de San Pantaleón, del club de hoteles con encanto de Ruralka, nos envolverá como todo el encanto y lujo ciertamente de un lugar de descanso tradicional cuidado con esmero. Una auténtica casona montañesa del S. XVII, de recios muros empedrados, a la que se accede por un viejo puente medieval. Su Spa con luz natural en la zona superior es su secreto para un total relax, pero si lo que buscamos es el “verde total” de la naturaleza, te recomendamos Los Prados 45, una cabaña pasiega de más de cien años, transformada en una acogedora Posada tras una reforma que se ha llevado a cabo respetando su estructura original. Su emplazamiento cerca de Liérganes, a escasos 20 minutos de Santander y de sus playas, permite disfrutar de otros planes y hacer turismo por los alrededores. Los dos alojamientos, próximos al trazado de la ruta, son además hoteles Motorfriendly”.

Partimos hacia nuestro itinerario “rupestre” de Ramales de la Victoria, en plena comarca del Asón-Agüera apellidada “de la Victoria” en recuerdo al triunfo de la primera batalla de la Guerra Carlista. Además de sus atractivas casas de “indianos”, Ramales posee una de las cuevas prehistóricas más interesantes de todo el patrimonio rupestre de Cantabria, la cueva de Cullalvera. A unos 150 metros de la entrada se encuentran algunas manchas rojas y marcas negras. Adentrándonos más en la cueva a unos setecientos metros de la entrada se pueden ver signos de color rojo y bastones en negro. A novecientos metros de la entrada se encuentran dos figuras que representan a sendos caballos. A escasos metros se encontró otra cueva de igual belleza. La cueva de Covalanas como tal tiene un gran abrigo por boca. En ella se distinguen hasta 20 figuras de ciervas, de diversos tamaños y orientadas tanto hacia dentro como hacia fuera de la cueva.

Foto: Cueva de Cullalvera

Tras la visita a las cuevas de Ramales, merece la pena seguir aguas arriba el curso del río Asón hasta su nacimiento. En el valle de Soba se multiplican los lugares de interés alrededor del itinerario principal. Se pasa por Veguilla y Regules, antes de llegar a La Revilla, donde hallaremos la mejor iglesia barroca de la zona, la parroquia de San Fausto (1699). Siguiendo la carretera local hacia el norte, a través del portillo de Sía (1.235 m.) llegaremos hasta el barrio de Gándara. Cerca de un parque, desde su espectacular mirador –no apto para quienes les afecta el vértigo–, sobre las surgencias y cascadas del río Gándara. Estamos en la zona con mayor concentración de cuevas, previa petición de cita para ser guiados por espeleólogos al ser lugares cerrados, como la cueva Torca de Carlista, de superficie similar ¡a tres campos de fútbol!

La ruta continúa en el vecino valle del Pas, cuyo núcleo se forma por Vega de Pas, San Pedro del Romeral y San Roque de Riomiera, tres villas pasiegas imprescindibles de visitar. A 27 kilómetros del primero se sitúa Puente Viesgo, al borde del río Pas y al cobijo del monte Castillo, que acoge un laberinto de grutas donde lleva viviendo el hombre desde hace 150.000 años. Visitaremos otras dos imponentes cuevas, El Castillo y Las Monedas. Se consideran dos de los conjunto prehistóricos más singulares de Europa. La primera cueva, descubierta hace más de 100 años, delata el primer asentamiento continuado del hombre desde el paleolítico. Una tranquila caminata por sus galerías nos dará acceso a sus más de 275 figuras descubiertas de tiempos del paleolítico superior (entre 36.000 y 10.000 años a.C.). Más sorprendente si cabe es la Cueva de Las Monedas, nombrada así por el hallazgo de monedas de tiempos de los reyes Católicos, supuestamente extraviadas por algún forajido. La cueva nos impactará por sus espectaculares formaciones de estalactitas, estalagmitas, columnas y coladas multicolores.

Foto: Vistas desde Puente Viesgo

Foto: Cueva del Castillo

De Puente Viesgo nos desplazamos en pocos minutos a Rivero (San Felices de Buelna), que suele ser la base para recorrer  el valle de Besaya. La cueva de Hornos de la Peña fue otro de los asentamientos de grandes colonias de moradores primitivos, que solían decorar sus rugosas paredes con caballos, bisontes y ciervos. Nuestra ruta temática continúa hacia el valle de Cabuérniga, poblado con grandes robledales, como el de robledal de los montes de Uncieda, en el Parque Natural Saja-Besaya, y que accede a una calzada romana, dólmenes y castros.

Foto: Parque Natural Saja Besaya

Se dice de ella que ni es santa, ni es llana, ni tiene mar, aunque apenas dista 10 km. de la playa. Nuestro viaje termina en uno de los más bonitos pueblos de Cantabria, y que además, tan sólo cruzando la carretera, accedemos a la llamada “capilla sixtina” del arte rupestre, las Cuevas de Altamira. En las empedradas calles medievales de Santillana del Mar podemos encontrar también múltiples talleres artesanos y degustar sabrosa leche con bizcochos, la merienda más popular en la villa. En el monasterio de Santa Juliana, la prestigiosa colegiata de Santa Juliana es uno de los exponentes más importantes del arte románico en Cantabria.

Foto: Santillana del Mar

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Rutómetro

Itinerario

Ramales de la Victoria – Veguilla – Vega de Pas – Puente Viesgo – Rivero (San Felices de Buelna) – Santillana del Mar

  • Ruta total: 126 km
  • Tiempo estimado: 3 horas
  • Época recomendada: Primavera, Verano, Otoño

Puntos de interés

  • Santander: Bahía de Santander y puerto pesquero, Palacio de La Magdalena, playa del Sardinero, Catedral de Nuestra Sra. de la Asunción.
  • Santillana del Mar: Colegiata de Santa Juliana, Casa Consistorial y Cuevas de Altamira.
  • Ramales de la Victoria: Cuevas rupestres.
  • La Gándara: Mirador y nacimiento del río Asón.
  • Vega de Pas, Selaya, Villacarriedo: Conjunto típico.
  • Cabárceno: Parque de la naturaleza.

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