Raúl, finalista de la 3ª Edición de Cuna de Viajeros nos inspira con su ruta por Islandia

Tierra de hielo y fuego

Como uno de los finalistas de la tercera edición de cuna de viajeros, hemos preparado una ruta increíble partiendo desde Almería hasta Islandia.

Con destino al puerto de Barcelona cogeríamos un ferry con destino Genova (Italia). Al día siguiente, desembarcamos en la ciudad portuaria y ponemos rumbo a Maienfeld (Suiza), el pueblo en el cual se inspiraron para recrear la vida de Heidi, no sin antes pasar por el maravilloso puerto de San Gotardo y deleitarnos con sus maravillosas vistas. Este maravilloso pueblo está enclavado en el norte del país, muy cerca de la frontera de Austria y Liechtenstein, donde se puede disfrutar de todo lo relacionado con dicho personaje y, como no, la cultura y bellos paisajes del país helvético.

Pusimos rumbo a nuestro próximo destino Nuremberg, famosa por los conocidos juicios a mandos nacis al finalizar la II Guerra Mundial. Al llegar, descubrimos una preciosa ciudad que, sin ser medieval, tenía reminiscencias de dicho periodo, pero muy viva y con mucho ambiente juvenil, muy recomendable para visitar. Al día siguiente cargamos bártulos y ponemos rumbo a Hanover, al norte del país, otra bella ciudad con uno de los ayuntamientos más bonitos de Europa pero ya sin ese estilo medieval, yéndose más al estilo nórdico.

A la mañana siguiente, desayunamos como reyes sabiendo que nos esperaba una ruta maratoniana atravesando el norte de Alemania y toda Dinamarca hasta el puerto de Hirtshall. En nuestro viaje a Cabo Norte en 2017, conocimos a un motero alemán que nos dijo que a Dinamarca se la conoce como el país donde nace el viento y que razón tenia, desde que entramos nos atizo de lo lindo con temperaturas casi invernales, no superando los 16ºC en ningún momento. Al llegar a esta pequeña localidad, fuimos a conducir por su fantástica playa de arena blanca y fina y probar así, una nueva experiencia. Esa noche dormimos poco antes de que sonara el despertador ya estábamos en pie, eran las 5:30 de la mañana, pero claro, que no se os olvide que en aquellas latitudes la noche casi no existe, lo cual nos acompañaría el resto del viaje. Una vez embarcamos, localizamos el camarote y nos acomodamos, solo quedaba pasar el rato lo mejor que podíamos, el barco ofrece muchas actividades, etc. La tarde del día siguiente pudimos ver desde la cubierta del barco las Islas Lofoten, ya que paró allí para dejar y recoger pasajeros y vehículos. Allí pudimos comprobar lo que nos esperaría en los días venideros, frio, viento y lluvia.

Y por fin al segundo día llegamos nuestro destino Islandia. Al llegar al puerto, el día nos recibió con sol, frio y viento, pero lo del sol duro poco. Al encarar nuestro primer destino en el norte de la isla (Borgarfjordur), empezaron las hostilidades, viento constante con ráfagas que hacían peligrar la estabilidad de la moto, lluvia a ratos y frio, mucho frio 9ºC de máxima.

A la mañana siguiente fuimos hasta Husavik, al norte de la isla sin dejar la carretera 1. Este pequeño pueblo está enclavado en un maravilloso fiordo desde donde salen pequeños barcos turísticos para enseñarnos las ballenas que habitan por estos parajes.

Sin dejar la carretera 1 y antes de llegar al oeste de la isla, hay un desvío para coger la famosa pista F-35 que atraviesa la isla de norte a sur por el centro de esta y que desemboca en una de las cataratas más grandes y famosas del país Gullfoss y al lado, su archiconocido Geysir.  Sin dejar la F-35 que, a esas alturas ya es asfalto, llegamos a su capital Reikiavik, donde pasaríamos unos días de descanso. Reikiavik es una ciudad tan pequeña que en un día has visto lo más importante y toca salir fuera para ver lo demás. Un día lo pasamos en la Blue Lagoon, otro recorrimos un poco el oeste, pudiendo ver focas en Ytri Tunga, aves marinas anidando en plena carretera y miles de cascadas.

Al dejar Reikiavik, circulamos por la carretera 1 ahora por su vertiente sur, la más famosa y recorrida por los turistas. Allí lo primero que puedes ver es la impresionante casca de Skogafoss. Siguiendo la carretera, puedes ver paisajes lunares, montañas infinitas, rectas interminables, sol, viento, lluvia y todo lo imaginable en un día. Nuestro siguiente destino, el famoso avión accidentado, se puede acceder en moto pero no está bien visto así que, si tu intención es ir montado en ella, mi consejo es ir muy temprano o muy tarde, cuando ya apenas hay gente. Después de hacer millones de fotos seguimos nuestro recorrido y la próxima parada es Vik i Myrdal, un precioso pueblo donde se encuentra la playa negra y las rocas dentro del mar.

Siguiendo nuestro trayecto, la próxima parada es la playa de los diamantes y el glacial Jokurlsarlon. La playa es llamada así por los trozos inmensos de hielo que se desprenden de los icebergs del lago cercano y que la corriente arrastra hasta el mar, pero el glaciar es…simplemente indescriptible.

Y así, poco a poco, va acabando nuestro recorrido en la isla, 14 días recorriéndola casi en su entera totalidad y donde pudimos ver cientos de caballos, ovejas a millones, focas en el oeste de la isla, ballenas en el norte, pájaros de cuento y miles de cascadas a cuál más bonita.

El viaje ha sido una experiencia inolvidable. Con algo de experiencia, es muy recomendable.

Rutómetro

Itinerario

Almería– Barcelona – Genova– Maienfeld – Nuremberg– Hanover – Dinamarca – Islas Lofoten – Husavik – Reikiavik – Blue Lagoon – Skogafoss– Glacial Jokurlsarlon 

  • Ruta total: 6840 km
  • Tiempo estimado: Dos semanas o más
  • Época recomendada: todo el año

Puntos de interés

  • Maienfeld
  • Puerto de San Gotardo
  • Nuremberg
  • Puerto de Hirtshall
  • Islas Lofoten
  • Borgarfjordur
  • Husavik
  • Blue Lagoon
  • Ytri Tunga
  • Skogafoss
  • Playa de los diamantes
  • Glacial Jokurlsarlon
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